
Muchos de los tesoros culturales de Europa pierden algo esencial con el paso del tiempo: el color. A través de infografías, herramientas de inteligencia artificial (IA) y experiencias museísticas interactivas, en el proyecto PERCEIVE, financiado con fondos europeos, se han podido estudiar y compartir estos colores del pasado. Con esto se revela cómo eran los objetos en otro tiempo y nos permite comprender, cuidar y reimaginar mejor el patrimonio cultural europeo.








