
La mayoría de las personas nunca participará en una consulta formal sobre política climática. Algunas son demasiado jóvenes para votar, otras no saben cómo participar en los procesos de elaboración de políticas y muchas simplemente consideran que ese tipo de consultas no están pensadas para ellas. Sin embargo, una gran parte de estas personas juega a videojuegos. El equipo del proyecto GREAT, financiado con fondos europeos, se planteó una pregunta clave: si los canales tradicionales no permitían recoger la opinión de una parte de la ciudadanía, ¿podrían los videojuegos ofrecer una vía








