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La Colaboración en Humanidades y Ciencias Sociales en Europa (CHANSE) es una iniciativa conjunta de 27 organizaciones de financiación de la investigación de 24 países. Lanzado en 2021, el programa apoyó una serie de proyectos multidisciplinares que investigaban los procesos de cambio y cómo afrontan las sociedades la innovación.
«La actual situación geopolítica de Europa es muy especial», afirma la coordinadora del proyecto, Małgorzata Jacobs-Kozyra, responsable de gestión de la investigación en el Centro Nacional de Ciencia (CNC) de Polonia. «Los últimos años han sido testigos de una serie de cambios y crisis, empezando por la pandemia, que entre otras cosas socavan el papel de la investigación. El éxito de este programa radica en dar respuesta a estos retos y contribuir a que la investigación tenga un impacto tangible en la sociedad».
Los exitosos proyectos de toda Europa se basaron en una amplia gama de perspectivas y disciplinas académicas, y dieron lugar a publicaciones de gran impacto, contribuciones a importantes conferencias, informes políticos, exposiciones científicas, instalaciones artísticas, producciones teatrales, fotografía, mesas redondas, películas, podcasts y mucho más. Cada uno de ellos analizó aspectos del cambio en nuestras vidas impulsado por la tecnología digital, desde el replanteamiento de nuestras experiencias en torno a la muerte en una era de avatares de inteligencia artificial, hasta cómo la conectividad persistente ha erosionado la frontera entre la oficina y el hogar.
Jacobs-Kozyra resalta el proyecto DIGeMERGE, un foro de debate de referencia organizado por la Universidad de Tecnología de la Información de Copenhague que analiza cómo las tecnologías digitales influyen en la seguridad pública, la confianza en las instituciones y la gobernanza democrática durante las crisis.
«Es uno de los casos que demuestra la relevancia del impacto conjunto de las humanidades y las ciencias sociales en el mundo real», añade Jacobs-Kozyra. «Por un lado, la comunicación es un campo de la lingüística, pero por otro la crisis y la gestión de crisis es un reto del sector público». La mesa redonda organizada por DIGeMERGE dio lugar a nuevos conocimientos sobre las comunicaciones digitales en situaciones de emergencia y a un compromiso común por unos sistemas más inclusivos, transparentes, adaptables y fiables.
Impulsar la capacidad investigadora de Polonia
CHANSE, coordinado por el CNC, una agencia ejecutiva del Ministerio de Ciencia y Educación Superior de Polonia, reunió a 27 organismos de financiación de 24 países, lo que reportó beneficios tanto a los países anfitriones como a los socios.
«Esos programas transnacionales ofrecen a Polonia la mejor de las oportunidades y responsabilidades», señala Jacobs-Kozyra. «Por un lado, reunimos a investigadores y agencias afines de toda Europa. Por otro, Polonia se está forjando una reputación de socio digno de confianza, lo cual se traduce en más oportunidades de colaboración en materia de investigación».
En el marco de CHANSE se realizaron esfuerzos especiales para fomentar la colaboración y el intercambio de conocimientos entre investigadores y partes interesadas no académicas, lo que incluyó la creación de dos proyectos transversales adicionales que abarcaban hasta cinco proyectos de CHANSE. Al ofrecer nuevas oportunidades para la cooperación internacional en materia de investigación, CHANSE generó una amplia gama de repercusiones académicas, sociales y económicas tanto dentro de los países socios como entre ellos y más allá de sus fronteras.
Un legado duradero
Uno de los objetivos de CHANSE era crear un impacto duradero en el panorama europeo de la investigación. Jacobs-Kozyra afirma que el proyecto provocó cambios a largo plazo en términos de colaboración, interdisciplinariedad y política.
«Tenemos una colección de 26 proyectos que tienen una repercusión directa y real en la elaboración de políticas basadas en pruebas», señala Jacobs-Kozyra, destacando los informes políticos presentados por HuLog, JUSTHEST, DIGeMERGE, REMEDIS y REIMAGINE ADM.
El trabajo ayudó a establecer nuevos consorcios de investigación en países en vías de desarrollo y sentó las bases para una mayor colaboración entre investigadores, organismos gubernamentales y partes interesadas no académicas en este ámbito.
El programa también contribuyó a fomentar el intercambio entre las humanidades y las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM). «La Comisión Europea se puso en contacto con nosotros para hablar de la integración entre humanidades, ciencias sociales y CTIM. Y podría ejemplificarlo con CHANSE, que eso ya está ocurriendo sin ningún enfoque especial desde arriba».
El programa CHANSE también se basó en dos redes ya existentes financiadas por Horizonte para dos convocatorias adicionales, poniendo en marcha diez proyectos sobre el tema «Crisis: perspectivas desde las humanidades» con Humanidades en el Espacio Europeo de Investigación (HERA), y diez proyectos de ciencias sociales con Nuevas Oportunidades para la Cooperación entre Agencias de Financiación de la Investigación en Europa (NORFACE) sobre «Mejorar el bienestar para el futuro».
Ahora que el proyecto entra en su fase final, encuentra su sucesor en una nueva asociación europea sobre transformación social y resiliencia, coordinada por CNC de Polonia. «Desde el punto de vista temático, se basa en CHANSE, ampliando su alcance e implicando a un mayor número de partes interesadas y responsables políticos», afirma Jacobs-Kozyra. «Creo que es señal de que Polonia está entrando en una fase de madurez, para marcar tendencia en algunos ámbitos y compartir buenas prácticas con otros países».
