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Antiguas esculturas pintadas en tonos vivos se alzan blancas como fantasmas. Las pinturas y los tejidos se decoloran con el tiempo, y los pigmentos de las primeras fotografías en color se degradan de forma gradual.
«El color no es simplemente una capa estética», afirma la coordinadora del proyecto PERCEIVE, Sofia Pescarin, del Instituto de Ciencias del Patrimonio del Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR ISPC). «Tiene un significado histórico, simbólico y emocional. Cuando los colores desaparecen o cambian, nuestra comprensión del pasado cambia con ellos. Esto puede dar lugar a interpretaciones distorsionadas, desde la vieja idea de la ''antigüedad blanca'' hasta la dificultad de explicar cómo deben exponerse las obras frágiles sin acelerar su deterioro».
Los profesionales de los museos y el patrimonio afrontan un doble reto. Necesitan métodos científicos fiables para analizar y predecir los cambios del color, así como formas atractivas de compartir estos conocimientos con los visitantes. Una reconstrucción que parezca convincente no es suficiente, señala Pescarin, debe ser transparente en cuanto a las pruebas, la incertidumbre y la interpretación.
Herramientas y métodos nuevos para recuperar los colores
PERCEIVE se puso en marcha para abordar estos retos. Coordinado por el CNR, el equipo del proyecto reunió a centros de investigación, universidades, museos y socios de la industria creativa para aplicar herramientas y métodos nuevos que permitan recuperar los colores del pasado. Entre ellos, el procesamiento basado en IA, la renderización de imágenes (IBR) y la visualización tridimensional (3D).
«El trabajo se centró en cinco tipos de problemas o escenarios patrimoniales», explica Pescarin. Se trata de la pérdida de color en la escultura y la arquitectura antiguas, el cambio de color en la pintura, la decoloración de los tejidos históricos, la fotografía y el cine históricos, y el arte digital (es decir, los materiales que se originaron en forma digital). Esto permitió al equipo probar sus métodos con materiales, instituciones y problemas de conservación muy diferentes.
De esta labor surgió una serie de herramientas y servicios destinados tanto a especialistas como a un público más amplio. Entre ellos figuran el Repositorio de Conocimientos sobre el Color, un recurso digital que cumple la normativa (FAIR) para compartir datos, modelos y metadatos relacionados con el color, y la plataforma de PERCEIVE, que conecta herramientas y servicios digitales como MuLaX para la visualización 3D multicapa en la web, y el estimador de daños por luz para la conservación preventiva. También se han habilitado otras herramientas, como las de restauración de las primeras fotografías y películas en color (autocromos/Kodacolors), así como las de simulación y reconstrucción del color.
Experiencias multisensoriales
Además, en PERCEIVE se ha desarrollado una caja de herramientas de diseño para ayudar a museos, diseñadores y educadores a crear experiencias digitales e híbridas significativas. «En lugar de tratar a los visitantes como espectadores pasivos, en el proyecto se exploró cómo el patrimonio digital puede fomentar la atención, la autenticidad y la participación», señala Pescarin.
Estas ideas se demostraron en las exposiciones públicas en las que se utilizaron las herramientas y se reutilizaron los activos digitales restaurados. Entre ellas, una exposición diseñada por el CNR y el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, que transportaba a los visitantes por dos viajes sensoriales. En el primero se exploraron los colores del Templo de Isis en Pompeya utilizando la visualización en 3D («Los dones de Isis»), mientras que el segundo mostró la complejidad de los estudios de color y la reconstrucción («Ecos de la pérdida»).
Del mismo modo, en «Pequeños conservadores», una exposición temporal en el Museo Munch de Oslo, se utilizaron interacciones basadas en juegos para explicar los retos de la conservación. La exposición «Colores frágiles», en el Museo Universitario NTNU de Trondheim, puso de relieve los retos que plantea la restauración y conservación de los colores de las fotografías autocromas, al tiempo que demostró el potencial de las herramientas digitales de restauración del color.
De la teoría a la realidad
Para Pescarin y su equipo, un éxito clave del proyecto ha sido pasar de la teoría a la demostración en el mundo real. En los Premios del Patrimonio Digital 2025, celebrados en Siena, la exposición «Percibir los colores de Isis» recibió el galardón a la mejor exposición de patrimonio digital.
«El siguiente paso es llevar estos métodos a los museos cotidianos y a la práctica profesional», añade Pescarin. «Creemos que los resultados de PERCEIVE pueden servir de ayuda a conservadores, diseñadores de exposiciones, educadores y archivistas digitales, por citar algunos. El trabajo también continuará mediante la investigación europea relacionada, incluyendo el proyecto COLOURS, que se basa en los resultados de PERCEIVE».
